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La Humildad En El Hogar

posted by Pastor Max Majano November 21, 2012 0 comments

Humildad significa pensar antes en los demás que en uno mismo.
EL ORGULLO – LA HUMILDAD
La mayoría de nosotros pasamos el día tratando de hacer muchas cosas por nuestra cuenta; el hecho de no aceptar ayuda se llama orgullo.
El orgullo es lo opuesto de la humildad.
Si somos demasiado orgullosos como para pedir la ayuda de Dios, Él no puede ayudarnos.
Pero si dejamos a un lado el orgullo y estamos dispuestos a ser humildes, Dios puede obrar a través de nosotros.

RELATO
Muhammad Al,í reinó como campeón de boxeo en la categoría peso pesado durante gran parte de la década de 1970. Nadie era más consciente de su grandeza que Alí mismo. En incontables ocasiones les recordó a todos la frase que casi llegó a ser sinónimo de él: “Soy el más grande”.
Pero un día, poco después de subir a un avión, Alí se encontró con alguien que no se amedrentaba ante él. La asafata, que recorría el pasillo para asegurarse de que todos los pasajeros tuvieran ajustado el cinturón de seguridad, notó que Alí no había ajustado el suyo. Cuando le pidió que lo hiciera, se dice que él respondió: “!Bah! Superman no necesita cinturón de seguridad”. Si dejarse impresionar, la azafata sonrió y contestó: “Señor, Superman no necesita un avión”. Sin decir otra palabra, Alí se sujetó el cinturón.

El versículo de 1P.5:6 nos anima a humillarnos para que Dios pueda obrar a través de nosotros.
Pero nos perdemos el siguiente versículo que nos dice còmo podemos humillarnos: “..echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.
Cuando echamos toda nuestra ansiedad sobre Dios, estamos en humildad total.
Confiamos en que Dios intervenga, nos dirija y nos dé poder para enfrentar todo lo que nos preocupa.

CONTRASTE ENTRE EL ORGULLO Y LA HUMILDAD
El orgullo descansa en el esfuerzo personal. La humildad confía en el poder de Dios.
El orgullo exige iguales derechos. La humildad ve la vida como un regalo.
¿Cómo llegamos a ser humildes? Primero, reconociendo nuestras propias debilidades (2Cor.12:9). Después, echando toda nuestra ansiedad sobre Dios(1P.5:7).
Paul Arder escribió: “¿Por qué desea Dios humillar a un hombre o a una mujer? Nadie puede trabajar para Dios hasta que la humildad se apodera de su vida. De lo contrario se magnificará a sí mismo, en forma desproporcionada con relación a Dios”.

Queridos esposos y padres de familia: Modelemos la humildad a nuestros hijos, para que ellos también vivan una vida que agrada a Dios y sean exaltados en su caminar.

Si desea màs información sobre este tema, solicítelo y con agrado se lo haremos llegar.
Pastor Max Majano

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